Imagen de una madre e hija mirándose - Saba

Si tu hija está entrando en la pubertad, probablemente estará nerviosa por la perspectiva de tener su primera menstruación.

Encontrar la forma de conversar con ella de manera abierta y con confianza marcará una gran diferencia respecto de su experiencia con la menstruación. Pero ¿cómo podés plantear el tema y superar la incomodidad que les genera a las chicas su primera menstruación?

La primera menstruación de tu hija no tiene por qué ser un motivo de preocupación, aunque generalmente lo es. Si la primera vez que oyeron hablar de la menstruación está relacionada con los chismes y las bromas en el patio de juegos, es posible que las chicas desarrollen una sensación de miedo, ansiedad y aislamiento ante la perspectiva de lo que se les viene. Los mitos, la vergüenza y la incomodidad a menudo hacen que no se trate el tema de la menstruación en el hogar, lo que hará que tu hija se estrese con algo que es completamente natural. Está claro que debemos pensar cuidadosamente cómo hablar con nuestras hijas acerca de la menstruación.

La menstruación es un proceso natural, pero aún vivimos en una sociedad en donde escondemos las toallas en la manga, en donde las imágenes de manchas de sangre se eliminan de las redes sociales y las deportistas no suelen hablar sobre el impacto de la menstruación en su rendimiento.

La investigación de Saba demostró que casi la mitad de las mujeres y niñas del Reino Unido encuentran dificultad para conversar acerca de la menstruación con sus amigas y familia, incluidas madres y hermanas. Hay una sensación de tema tabú acerca de la menstruación, como si hubiera algo de lo que avergonzarse. Esto se prolonga hasta la vida adulta, lo que significa que aunque un cuarto de las mujeres en edad reproductiva están menstruando en cualquier momento dado y, en promedio, una mujer se pasa una octava parte de su vida menstruando, este sigue siendo un tema incómodo.

“La menstruación es un proceso natural, pero aún vivimos en una sociedad en donde escondemos las toallas en la manga, en donde las imágenes de manchas de sangre se eliminan de las redes sociales[1] y las deportistas no suelen hablar sobre el impacto de la menstruación en su rendimiento”, comenta Nicola Coronado, directora de marketing de Essity Hygiene Products.

Hablar del tema

Es necesario comenzar a hablar de la menstruación con nuestras hijas, de manera general, a partir de los siete años. Si bien la edad promedio de la primera menstruación es a los 12 años, puede ocurrir a los ocho años, y hay algunas niñas que alcanzan la pubertad aun antes. Un estudio del 2010, publicado en el US Journal of Pediatrics, demostró que las chicas alcanzan la pubertad cada vez más precozmente, y algunas desarrollan senos ya a los seis años de edad. Las niñas en hogares sin padre biológico tienen mayores probabilidades de alcanzar la pubertad a edad más temprana, según un estudio realizado por investigadores de la Facultad de Salud Pública de Berkeley, en la Universidad de California. Otros estudios demuestran que la presencia de un padrastro en la familia también puede ser una causa de la menstruación temprana.

Sin duda, las charlas y los rumores comenzarán en la escuela mucho antes de que tu hija necesite su primera toalla femenina. Por eso, es importante hablar de la menstruación de forma natural a una edad temprana para que se sienta preparada.

Les preguntamos a algunas mujeres cómo se sintieron al hablar del tema, y esto es lo que nos contestaron: “Hay que hablarnos de la menstruación como si nos explicaran algo sobre el cuidado de la piel; así entenderemos lo que pasa físicamente y qué es lo que tenemos que hacer”, dice Toni, que aprendió acerca de la menstruación de su prima. “Yo quiero saber, pero la verdad es que no quiero hablar del tema”, dice Karli, que es hija única. “Me da vergüenza... creo que prefiero que me cuenten lo de la menstruación a través de una carta o un texto”. “Mi mamá no me habló del período hasta que tuve mi primera menstruación y me manché la ropa. Eso fue muy tonto. Si no hubiera sido por mis amigas, hubiera sido un desastre. Sí, da vergüenza, pero tenemos que estar informadas. Al igual que tenemos que saber matemáticas”, agrega Sam.

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Cómo plantear el tema

Por supuesto que hablar del período puede ser intimidante para los padres y hacerlos sentir incómodos y con vergüenza. Esto es algo que se puede superar, especialmente si hace de a poco. Es preferible tener varias charlas cortas y no una larga conversación, para que no parezca una ocasión imponente y atemorizadora.

Planteá el tema brevemente como para empezar, y así ella sabrá que la menstruación es un tema del que tienen que hablar. Buscá ocasiones aprovechables que te den una oportunidad para hablar del tema. Ya sea las publicidades de protección sanitaria, las historias que tocan el tema en las series y las novelas de televisión, las estrellas deportivas y las celebridades que hablan sobre la menstruación o las campañas en las redes sociales, todas estas cosas abren una puerta para comenzar a hablar del tema.

Empezá por preguntarle a tu hija cuánto sabe acerca de la menstruación; así evitarás que haga “caritas” cuando empieces a decirle algo que ya sabe. Tratá de hablarle sobre tu propia experiencia con la menstruación, como adolescente y como mujer, para que pueda relacionarse con el tema de una manera más personal. Contale la parte positiva de la historia, o al menos dale a la historia un desenlace positivo, para que no sienta miedo de que le pase algo parecido a ella. También pueden hablar acerca de algo que le ocurrió a una amiga en la escuela o sobre una persona famosa que haya hablado de la menstruación en alguna entrevista.

Contestá con sinceridad cuando tu hija esté preparada para hacer preguntas, como por ejemplo '¿cuánta sangre voy a perder?' y '¿qué pasa si se me mancha la ropa de sangre?' y '¿alguien se dará cuenta de que estoy con mi período?' [1] Usá siempre un lenguaje claro, con palabras como 'menstruación', 'vagina' y 'toallas femeninas' (y no eufemismos como 'esos días', 'allá abajo' y 'protección'), para evitar confusiones.

Les enseñamos que es una crisis de higiene, en vez de lo que realmente es: una puerta para hablar de nuestros cuerpos, nuestra sexualidad, nuestra salud, cómo maduramos y envejecemos, y también sobre problemas con la imagen corporal.

Hablar francamente sobre la menstruación y cómo manejarla ayudará a tu hija a desarrollar más seguridad. Hablar de la menstruación, acostumbrarse a las toallas femeninas y los tampones, y saber acerca de las distintas etapas y sus síntomas permite desmitificar todo el tema.

Es muy importante que evites comentarios negativos acerca de la menstruación, para que ella no la vea con temor o como algo repulsivo. Basta de hablar de 'la maldición' o incluso 'el que viene una vez al mes'; dicho así, suena preocupante. Usá lenguaje positivo, para que quede claro que se trata de algo natural que sucede al hacerse mujer y que les ocurre a todas.

“Les enseñamos que se trata de una crisis de higiene”, dice Chris Bobel, autora de New Blood: Third-Wave Feminism and the Politics of Menstruation, “en vez de lo que realmente es: una puerta para hablar de nuestros cuerpos, nuestra sexualidad, nuestra salud, cómo maduramos y envejecemos, y también sobre problemas con la imagen corporal”.

Derribar los mitos

Cuando se habla sobre la menstruación, es importante disipar los mitos que dan vueltas a su alrededor, que pueden hacer que tu hija sienta que la menstruación es algo vergonzoso. Aunque ella sepa que son tonterías, no la ayuda para nada escuchar historias inventadas como la de que la sangre menstrual es 'impura' o que una mujer menstruando cuaja la leche por el solo hecho de estar en la misma habitación.

Es posible que sus compañeras de colegio le hayan dicho que el tampón puede perderse dentro del cuerpo, que usar tampones puede matarla o que no debe lavarse el pelo o nadar durante la menstruación. Casi todas estas historias se originan en verdades a medias y en la mala información, y si bien tu hija puede sospechar que no son ciertas, el hecho de no tener toda la información puede generarle ansiedad. Desafortunadamente, algunas culturas aún perpetúan mitos más extremos. Por cierto, el 20 % [2] de las niñas en áreas rurales de la India creen que no deben hablar con los hombres de la familia durante su menstruación.

Otros enfoques

Los padres solteros no deberían sentir que no pueden hablar con sus hijas sobre la menstruación, pero si te parece que ella se siente incómoda, tratá de contar con la ayuda de una tía comprensiva, una prima u otra integrante de la familia, para que esté plenamente preparada. Asegurate de reconfortarla en los días previos a la menstruación. Comprale a tu hija los productos sanitarios que ella elija y asegurate de que sepa dónde están cuando los necesite.

A veces, la charla sobre el período no sale muy bien, porque en ese momento tu hija puede sentir demasiada timidez o vergüenza como para hablar de algo tan personal. Pero ella seguirá teniendo preguntas y sensaciones de las que hablar, así que más adelante tenés que hacerle saber, ya sea por texto o por carta, que siempre estarás a su disposición si quiere saber algo.

Una carta te permite expresar todo lo que quieras sin temor a que ella te haga callar. Y no olvides que las adolescentes a menudo se sienten más cómodas al expresar sus sentimientos por texto o WhatsApp, así que no dudes en tener esta charla totalmente por mensaje, si eso es lo que ella prefiere.

Una muy buena forma de comunicarse acerca del período es a través de los Femojis: los emojis que se refieren específicamente a cuestiones femeninas. La mayoría de los jóvenes de entre 16 y 25 años admiten que les resulta más fácil expresarse a través de emojis; por lo tanto, esta es una forma fácil y rápida de tratar temas y sentimientos que les pueden resultar incómodos a ambas.

Saba ha realizado recientemente una campaña para proponer que se incluyan en el teclado universal de emojis seis Femojis: iconos que le permiten al usuario decir cosas como 'menstruación', 'calambres' y 'síndrome premenstrual (SPM)' de manera abreviada. La finalidad es hacer que hablar de la menstruación sea más natural y deje de ser un tabú; lograrlo será algo indudablemente positivo para las chicas que entran en la pubertad.

La aplicación con los Femojis de Saba es realmente muy sencilla de instalar y está disponible para los dispositivos con sistema iOS y Android. Hacé clic aquí y comprobalo por vos misma. Porque hablar de la menstruación no tiene por qué ser difícil.

[Fuente]

[1] http://www.telegraph.co.uk/women/life/instagram-deletes-womans-period-photos-but-her-response-is-amazing/
[2] https://www.globalcitizen.org/en/content/8-crazy-cultural-myths-about-periods/

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